El diezmo ecológico
La alimentación tiene como fin obtener dos cosas: energía y nutrientes esenciales (vitaminas, minerales, aminoácidos esenciales, etc.). La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda como media, un consumo de energía diario entre 1500 y 2000 kilocalorias diarias para una mujer adulta, y entre 2000 y 2500 Kcal/día para un varón.
¿Y de donde proviene toda esa energía? Proviene del Sol y llega a nosotros a través de la cadena trófica. Pero por cada nivel que subimos en esa cadena trófica, se pierde el 90% de la energía disponible para alimentarnos. Es lo que se conoce como Ley del Diezmo Ecológico.

Aquí se muestra la diferencia energética de alimentarse de vegetales o de carne, especialmente de un animal como el cerdo que consume alimentos también aprovechables por los humanos. Si en lugar de consumir directamente el trigo, este lo usamos para alimentar cerdos, la energía disponible en los alimentos es un 10% de la original. Esto implica que, para tener disponibles en forma de cerdo las mismas 1.000 Kcal originales, deberíamos plantar 10.000 Kcal de trigo. Es decir, se multiplicaría por 10 el suelo usado para cultivar trigo, el combustible gastado por la maquinaria agrícola, el consumo de agua, de fertilizantes... y a ello hay que sumar el gasto energético de producir carne de cerdo (agua, transporte, etc.).
